Un cortometraje acerca del espacio personal y la impotencia que se siente cuando se ve comprometido.
Yo por eso prefiero dejarle mi lugar a quien se quiera sentar e irme parado, de por si soy medio antisocial y estar aguantando ese tipo de gente como que no.
Me gusta cómo juegan con los espacios y el sentimiento cuando comienza la intrusión, de verdad te pones en los zapatos del personaje y te sientes incapaz.

